RESIDENCIAL VILLA AUGUSTA

SITUACIÓN: Sevilla

SUPERFICIE CONSTRUIDA: 4400 m2

Vivir en un área de baja densidad ha respondido a la aspiración de muchos ciudadanos de disfrutar de más privacidad, espacio y contacto con la naturaleza. Pero también ha llevado a la decepción de encontrarse con una parte de ciudad que no es ni ciudad, ni campo, ni tampoco pueblo, reuniendo a veces lo peor de todos estos mundos. La tipología de viviendas unifamiliares adosadas explicita esta contradicción al ser una edificación que no es completamente individual, ni completamente colectiva y su relación con el entorno depende mucho de la solución arquitectónica concreta. En nuestro caso concreto, con una variedad tipológica tan grande en los alrededores, la búsqueda de una solución que armonice con el entorno es un reto aún mayor que se afronta desde la arquitectura contemporánea.

En este sentido, el proyecto presentado plantea el diálogo entre lo privado e individual, que representa la aspiración de la vivienda unifamiliar, y lo colectivo que socializa, crea ciudad y que explicita la realidad arquitectónica de una edificación que debe resolver como un conjunto coherente 30 de estas viviendas. En definitiva, se busca atender tanto a las aspiraciones de los usuarios como a la necesidad de construir ciudad

Para ello se plantea una solución que por un lado permite el reconocimiento de los volúmenes de cada una de estas viviendas individuales desde la calle, admitiendo incluso un grado variabilidad en los mismos (en los planos de cubierta). Esto es coherente con la naturaleza individual de las viviendas y las aspiraciones de muchos de sus futuros habitantes. La sucesión de volúmenes salientes y cubiertas inclinadas y planas permiten conseguir esto. Por otro lado, la propuesta coordina estos volúmenes y sus materiales (la madera ecológica reciclada) de manera contundente para que finalmente el conjunto ofrezca una clara imagen de unidad. La utilización de un material singular como parte de sus cubiertas y fachadas, conformando un elemento clave en la imagen general de la promoción, colabora en esa visión unitaria y dificultará mucho las iniciativas individuales en contra de esta.

Para el usuario, esta unidad queda más clara al acceder al patio interior que, como corazón de la edificación, incide en lo mejor de la vida colectiva al permitir disfrutar de usos comunes (piscinas, jardines, paseo). Estos usos sociales añaden valor al conjunto y justifican la necesidad de la unicidad y colectividad.  Mediante un elemento de pérgola que une las distintas viviendas con los usos sociales, se refuerza la idea de una visión unitaria de la edificación hacia ese patio común. Por otro lado, la pérgola junto al arbolado, protegen del Sol los recorridos hacia los usos comunes incentivando la interacción social.

El disfrute de un mayor grado de privacidad, es algo también coherente con las aspiraciones de los usuarios de este tipo de viviendas. Por ello se dispone una organización no pareada sino seriada, con todas las viviendas de espaldas al norte y abiertas al sur, este y oeste que mejora el comportamiento bioclimático. De esta forma, las viviendas se van dando la espalda y se resuelven entorno a un patio delantero protegido y muy privado al estar protegido de visiones de los vecinos. El otro patio de la vivienda, el trasero hacia el patio de manzana, tiene un carácter menos introspectivo, permitiendo mayor contacto con el exterior lo que es coherente con la vocación más colectiva de ese gran espacio común.

El espacio es otra de las aspiraciones de los usuarios de este tipo de viviendas. Se plantea una vivienda espaciosa con casi 150m2 de superficie construida y cuatro dormitorios amplios. El salón alcanza las dos fachadas opuestas de las viviendas permitiendo, a través de él y gracias a la trasparencia de los huecos, visiones que registran toda la longitud de la parcela desde el patio delantero al trasero mejorando la sensación de tamaño de la vivienda. El interior de la vivienda, sin pilares intermedios, es fácilmente convertible, especialmente en planta baja. Aquí es posible configurar una planta libre que aúne cocina y salón obteniéndose una tipología contemporánea cada vez más demandada. La altura de los techos colabora en la sensación de amplitud general, consiguiéndose especialmente en la planta alta gracias a los planos inclinados de cubiertas. En este sentido hay que decir que se tiene especial cuidado en no sobrepasar las alturas y las inclinaciones de cubiertas determinadas por el plan parcial como se comprueba en las secciones.

La sostenibilidad es algo que se tiene muy en cuenta en la propuesta mediante el planteamiento de estrategias bioclimáticas así como mediante la integración arquitectónica consciente de fuentes renovables de energía.

Los volúmenes salientes hacia las dos calles exteriores, a modo de lamas verticales, protegen del sol las orientaciones este y oeste. Los huecos de las fachadas con orientaciones sur, quedan protegidos con aleros de la incidencia directa de la radiación sobre las ventanas. Hacia el patio de manzana, las fachadas menos volumétricas, quedan protegidas del soleamiento mediante las pérgolas y el arbolado.

Se evita crear edificación con crujías de gran espesor construido para evitar dificultar el acceso desde el interior a las fachadas y ventanas. El diseño de estos patios y volúmenes edificados complejos con entrantes y salientes, permiten la mejor ventilación cruzada en el interior de las viviendas al permitir el fácil acceso a fachadas con diferentes orientaciones. Al incidir el viento sobre la volumetría de la promoción, se generan patrones de flujo en el aire (con remolinos o recirculaciones)que propician microclimas que mejoran las condiciones climáticas exteriores. El arbolado, las pérgolas, las zonas ajardinadas y la piscina colaboran en la mejora del microclima interior del patio de manzana.

Los paneles solares se integran en la arquitectura desde la concepción del proyecto. La orientación sur de cada vivienda y la generación de los volúmenes de cubiertas inclinadas que sobresalen sobre las cubiertas planas, permite la colocación de los paneles de forma coherente con la geometría del edificio. La variabilidad o movimiento de estos volúmenes permite mejorar el acceso a la radiación solar de los paneles disminuyendo la posibilidad de sombras sobre los mismos arrojadas por los volúmenes del edificio.

Un condicionante a resolver en la propuesta desde su concepción ha sido la probable existencia de arcillas expansivas en el suelo del solar. Todavía no se dispone de ensayo geotécnico, pero se tiene constancia de esta posibilidad al recabar información sobre edificaciones cercanas. Por ello se plantea la estrategia de disminuir el número de pilares para que las cargas sobre los mismos puedan ser las mayores posibles. Bajo estos pilares se dispondrán cimentaciones profundas. Por tanto, se aprovecha este condicionante para liberar las zonas centrales de las viviendas de pilares que se sitúan en el perímetro lo que mejora su flexibilidad interior. Se pavimentan zonas amplias alrededor de la vivienda para evitar aporte de agua de lluvia al suelo bajo éstas, manteniendo una zona controlada de suelo natural en el patio delantero y pavimentando la totalidad del patio trasero. Se cuida la construcción de las vallas de cerramiento para que estén soportadas por elementos estructurales con cimentaciones profundas. Se trata de evitar apoyar estos elementos ligeros en un suelo que con el tiempo puede elevarse unos centímetros como consecuencia de la expansividad, lo que podría afectar a su estabilidad. Por ello se disponen vigas horizontales entre los pilares del apergolamiento al patio de manzana y entre los muros que configuran lo límites del patio delantero, desde la que se colgará el vallado metálico de cerramiento. Estas vallas cumplen la normativa de altura máxima de 2 m. Las puertas de este cerramiento en estas vallas también deben evitar anclarse al suelo por lo que se colgarán de las vigas. Para poder adaptarse a la altura de las puertas y poder pasar por debajo de la viga, estas vigas se sitúan más altas en las zonas donde hay puertas, pero se diseñan unos montantes que separan el límite superior de la valla de la viga para situarla a la altura reglamentaria